Panizzi se defendió y ratificó que en el Superior Tribunal hubo "actos de corrupción"

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El ministro de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia, Alejandro Panizzi, admitió que no lo sorprendió el pedido de juicio político en su contra, que firmaron sus colegas Fernando Royer, Daniel Caneo y José Luis Pasutti. “Se viene diciendo desde enero y lo sabía: estoy muy tranquilo, no cometí ninguna infracción así que lo esperable es que no prospere. Es natural que no tema recibir un castigo”. Además ratificó la existencia de episodios de corrupción en la Sala Civil.

 

El juez aclaró que nunca denunció nada sino que “fui testigo de la Fiscalía, que investigó hechos de corrupción que fueron probados”. En diálogo con A Tiempo, que emite FM Tiempo 91.5 de Trelew, y con Jornada, pidió “esperar que hablen las instituciones”, en referencia a lo que decida Legislatura.

 

-¿En algún momento le advirtieron del juicio político?

 

-Sí, Pasutti lo dio a entender, incluso dijo que si se acreditaba que lo que dije en Fiscalía era verdad, él mismo iba a pedir su propio juicio político, cosa que no hizo.

 

-¿No va a pedir juicio político para ninguno de sus compañeros del Superior?

 

-No.

 

En cuanto al efecto de su revelación de irregularidades en ese tribunal, Panizzi explicó que “ocurre siempre lo mismo con alguien que saca a la luz algo que no gusta: se cargan las tintas contra él. Es lamentable porque los que bregamos por la ética, la moral y la transparencia de la función pública no siempre somos bien tratados. Lo cual habla mal de nosotros como sociedad”.

 

“A mí me sorprende que alguien me pida juicio político cuando no cometí ninguna infracción. Ellos (la Sala Civil) se refieren a las denuncias que hice en Fiscalía. En primer lugar no lo hice, pero de haberlo hecho no me parece reprochable ni razonable que se quiera castigar a alguien por denunciar hechos que fueron probados y tenidos por ciertos”.

 

-Tras sus dichos a Jornada, ¿cambió algo?

 

-En parte sí, no hubo un giro copernicano pero una cosa que puse en conocimiento fue que los tres ministros de la Sala Civil querían cambiar el auto por tercera vez en el año. Y finalmente esos autos se compraron pero fueron enviados a Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn. Algo cambió, pequeño pero es algo.

 

-¿Y los viáticos?

 

-No lo sé, no soy un organismo de control de mis pares. Veo que hay ausencias excesivas…

 

-¿Sigue pasando?

 

-No lo sé. Supongo que se cuidarán un poco. Pero no llevo un registro de las ausencias ni las vacaciones acumuladas. Si no están, sólo veo que no están. Si vengo un día y no están y otro no están, es obvio que hay ausencias prolongadas. En aquel momento pedí informaciones, me las dieron y presenté un plan para sanear y corregir eso, no estaba denunciando nada, sólo propuse un plan de transparencia y autolimitación, pero ese intento no prosperó, por desdicha.

 

-¿Está solo en esto?

 

-No, recibí muchísimo respaldo de mucha gente y solidaridad. Gente que me felicitó por tratar de cambiar prácticas perversas. Democratizar la justicia comienza desde adentro, acabar esta estructura castrense donde el ministro es rey, el camarista es príncipe y el resto es un lacayo. Esto no es así, los jueces somos equivalentes. Esta concepción aristocrática es repudiable. Y cuando uno la pone de manifiesto hay gente que no le gusta”.

 

Según Panizzi, “muchos jueces ven como yo ciertas prácticas. Hay gente que no le gusta que los ministros salgan de gira, puedan acumular vacaciones y los jueces no. En cambio los jueces de primera y segunda instancia no lo pueden hacer. Es un privilegio repudiable y contrario a la norma”.

 

El ministro explicó que hubo jueces que propusieron un respaldo público. “Pedí que no lo hicieran porque era como tomar partido en una rivalidad que podía traerles algún perjuicio a futuro. Yo lo agradecí. Sí lo hizo sin consultarme el Colegio de Abogados de Esquel, el año pasado”.

 

Panizzi insistió con que la fiscal de Rawson Silvia Pereira “demostró que lo que declaré era verdad, y así lo dijo en su dictamen”. En tal sentido, el ministro ratificó que de parte de la Sala Civil “hubo actos reñidos con la Ley de Ética y Transparencia de la Función Pública, que son actos de corrupción: el manejo inescrupuloso y no transparente del dinero es un acto de corrupción”.

 

En cuanto al perfil violento que le atribuyen, dijo que “es mentira” y se definió como “un hombre absolutamente pacífico, de buen carácter y con buen sentido del humor”. Para el juez cuestionado, “atacar a una persona que declaró sobre hechos de corrupción en lugar de atacar las declaraciones que hace y sus argumentos es desviar el eje de la cuestión y tratar de sacar del centro de atención los hechos de corrupción que fueron probados, para reemplazarlos por el supuesto perfil de la persona que trasmitió el mensaje. Es nada más que una maniobra distractiva”.

 

Panizzi también negó la violencia de género contra María Carolina Arrigone, la titular de la Oficina de la Mujer. “Yo propiciaba un concurso para ocupar el cargo con una persona que reuniera los requisitos de idoneidad, de especialidad y de trayectoria. Jamás critiqué a la titular de la Oficina, al contrario: trabajó conmigo y muy bien”. La acusación “me sorprende enormemente porque me considero un militante de género. De hecho esa es la idea y trabajé muchísimo con el proyecto de la Oficina de la Mujer, cuyo propósito es incorporar la perspectiva de género al Poder Judicial”.

 

-La Sala Civil dijo sentir vergüenza…

 

-Es comprensible que sientan vergüenza, cuando alguien es reprobado por un hecho de corrupción y se comprueba en la justicia, yo también sentiría vergüenza; si me acusan de corrupto y se prueba en el Poder Judicial, obviamente me va a dar vergüenza.

 

-¿Usted qué siente?

 

-Yo siento vergüenza ajena, no propia.

 

“Si dicen ´Panizzi se enojó y nos denuncia por lo tanto no cometimos hechos de corrupción´, o no acumularon vacaciones ilegalmente porque ´Panizzi es violento`, no son argumentos lógicamente aceptables”, añadió.

 

En cuanto a su voto en la Megacausa, el ministro aclaró que no hay porqué esperar su voto para que siga su curso pero igual en los próximos días lo terminará. “Está a disposición de los tres ministros y a Pasutti nada le obstaculiza redactar el suyo aún cuando no cuente con el mío. Él sabe que es una causa complejísima, de miles de páginas y cientos de planteos, con 70 cuerpos, muy engorrosa, compleja y complicada. Su resolución es muy ardua”.

 

Según Panizzi, junto con Jorge Pfleger “estamos trabajando desde hace mucho tiempo no obstante lo cual no hay morosidad en la sentencia ni riesgos de prescripción de la causa. Está muy lejos de eso”. El ministro aseguró que “no hay nada que reclamar, ¿qué se puede reclamar?, ¿que hagamos la Megacausa en una semana? Eso no es posible ni para mí ni para nadie porque hay cuestiones de las más diversas tonalidades, desde objeciones sustanciales hasta agravios formales, nulidades y recusaciones”. Cada planteo “demanda revisar el expediente, mucha reflexión y estudio. Se está haciendo dentro de lo que es posible para los humanos, no hay ningún tipo de morosidad”.

 

-¿Cómo debería terminar esto?

 

-En este tipo de conflictos interpersonales que pueden repercutir eventualmente en alguna cuestión institucional, lo mejor es sosegar los ánimos y recobrar la concordia. Sería una buena meta para que nos trazemos entre todos. Es lo que propuse en el pleno cuando me dijeron “violento”.

Fuente: Diario Jornada

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